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martes, 31 de julio de 2012

AT THE GATES en El Teatro Flores, 28/7/2012


A principios de los años 90 el Death Metal daba indicios de afianzarse como una música redituable en términos comerciales (ciertas multinacionales ajenas al Metal pugnaban por firmar contratos con bandas del estilo), mientras algunas agrupaciones hijas de las primigenias, experimentaban con nuevos sonidos y distintas modalidades de ejecución de los instrumentos musicales utilizados. Músicos como el genial Mike Amott o Anders Fridén; y agrupaciones como In Flames, Dark Tranquillity o At The Gates, implantaron en el Death Metal partes melódicas entremezcladas con machaques próximos al Heavy, nutridos de furia Thrash. Esta nueva cacofonía fue bautizada con el nombre de “Sonido Gothemburg”, haciendo alusión a la ciudad de donde eran oriundas las agrupaciones antes mencionadas.

El disco emblema que representa a este estilo para el imaginario popular metalero es “Slaughter of the Soul”, de At The Gates. Finalmente, no sin antes algunas reuniones y separaciones, los liderados por Anders Björler hacían su presentación por primera vez en Argentina con la consigna de ejecutar este disco, editado allá por noviembre de 1995.

Para esta ocasión las bandas invitadas fueron Esquizofrenia, Alma Matter, Draconis y Frater.
A nuestro arribo a las 19:30 hs., daba inicio a su presentación Alma Matter. En una primera escucha sorprendieron con su sonido pesado y crudo. Con el correr del set quedaba en evidencia el contenido de un amplio abanico creativo.
Liderados por su guitarrista, líder y fundador Elvio Pizzula, el trío logró engancharnos con un frenesí de machaques al mejor estilo Dissection, complementado con melodías de corte maidenescas. En los desempeños individuales, destacamos las labores del guitarrista y su baterista, ambos responsables directos del alto contenido de agresividad de la propuesta.
Luego de veinticinco minutos de actuación cerraron con una particular y acertada versión de “The Tropper” de Iron Maiden.

La grilla continuó con Draconis (oriundos de Rio Gallegos) y Frater. Sea por lo que fuera, ambas bandas no terminaron de sonar siquiera decentemente para llevar adelante una descripción objetiva de sus actuaciones.

A las 21:55 y ante unas 850 personas, At The Gates inicia lo suyo con “Slaughter of the Soul”, siguiendo con “Cold”. Aunque el setlist recorrió toda la discografía de la banda, este hizo hincapié en "Slaughter of the Soul". Nadie podría negar que las piezas que integran “The Red in the Sky is Ours” o “With Fear I Kiss the Burning Darkness” poseen un alto nivel creativo y compositivo; sin embargo, y a la luz de los hechos, la performance del último larga duración en el directo es inmejorable, así lo vivieron los suecos y el público. Temas como “Windows” o “Forever Blind” eran la excusa para recuperar fuerzas que luego serían dilapidadas en la próxima pieza perteneciente al disco emblema.

El sonido se mostró como una pared sin fisuras, empujado por un volumen que no dió concesiones a la hora de caer una y otra vez sobre nuestras cabezas.

El cantante Tomas Lindberg fue el encargado de dialogar con el público. A los pocos minutos “Tompa” y el público… un solo corazón. Los demás músicos en un principio mantuvieron distancia con los espectadores, con el correr del evento pudieron soltarse gracias a la entrega de los presentes. A modo de ejemplo, una vez concluído el espectáculo la banda se hizo tomar varias fotos con la gente de fondo, e incluso terminado el show, parte de los músicos se quedó sobre el escenario agradeciendo (nada mal, por ser suecos de pura cepa).

En cuanto a los desempeños individuales, “Tompa” Lindberg, poseedor de un carisma natural, pudo mantener nuestra atención sobre su agresiva voz hasta el último instante; el experimentado baterista Adrian Erlandsson (ex Cradle of Filth, actual Paradise Lost) llevó una noche sin sobresaltos, la misma suerte corrió para los guitarristas Martin Larsson y Anders Björler, y el bajista Jonas Björler. En At The Gates algo está claro: el todo es mucho más que la suma de las partes.

Luego de ochenta minutos de espectáculo de alto vuelo, los nórdicos cerraron con “Blinded by Fear” y "Kingdom Gone” como bises.

Cómo sonaron esas guitarras! Cómo sonó esa voz! Cómo sonaron las piezas de “Slaughter of the Soul”! En resumen: Cómo sonó At The Gates! Acaso quedó alguna duda? De existir tal cosa, se puede más que eso? Ensayando una respuesta bajo contexto: poco probable.

Pasaron casi diesisiete años de la edición del disco insignia del movimiento. La espera fue mucha, las expectativas otras tantas y las esperanzas de una visita eran remotas. Para los que tuvimos la dicha de asistir, seguramente este evento quedará enquistado en nuestra memoria. Más allá de cualquier fanatismo banal o inconformismo crónico, lo de At The Gates el pasado sábado 28 de julio fue EXCELENTE.

Mil gracias a Marcela Scorca y a toda la gente de la productora Icarus Music, por su permanente buena voluntad para con nuestro medio!

Comentario e imágenes: José María Aicardo, para OXIDO.-

miércoles, 25 de julio de 2012

THE AGONIST en The Roxy Live Bar, 22/7/2012


Tras dos fallidos intentos de que la joven banda Metalcore canadiense THE AGONIST pisara suelo argento para entregar su furiosa música, finalmente la tercera fue la vencida, y merced a la eficacia de NWM Productions, productora nacional que crece día a día, finalmente los fans locales del combo capitaneado por la esbelta Alissa White-Gluz, pudieron darse este demorado gusto. La cita fue este pasado domingo 22 de julio, y el reducto elegido, el Roxy Live Bar de Palermo.

Llegamos al lugar a las 19:30 hs., encontrándonos con el cartelito imaginario "sold out" en ventanillas. Ya se preveía que eso pasaría porque las ventas de entradas anticipadas habían sido un rápido suceso. Entonces era dable esperar que nos fuéramos a hallar con un antro lleno, dentro de las cantidades de tickets habilitados que posee.


Al entrar estaba comenzando su actuación BLOODPARADE, el grupo que conforman Brenda Jezabel Cuesta, Patricio Castelli, Mariano Miranda y el bajista de Lorihen, Nicolás Ciancio. BLOODPARADE debe ser la banda argentina que más veces hemos visto en directo, y a la cual esperamos ver muchas veces más, porque siempre lo de ellos es un grato placer. Después de casi una década de existencia, no es novedad que BLOODPARADE se ha convertido en una de las mejores propuestas nacionales, y a esta altura arrastra una vasta experiencia sobre sus espaldas. Han tocado en todos los reductos imaginables: desde el gigantesco Cilindro de Avellaneda junto a Rammstein, pasando por el Luna Park junto a Rasmus, Obras junto a Fear Factory, o ese piringundín palermitano llamado Club M. En todas partes suenan mucho más que bien, poderosos, gancheros, cada día más afianzados. Brenda es un diamante dentro de la movida nacional, y canta mejor que casi todas sus colegas foráneas. Y el nuevo bajista Nicolás Ciancio se acopló perfectamente a los viejos miembros Patricio Castelli y Mariano Miranda. Como siempre, pulgares hacia arriba para ellos!

A las veinte y monedas terminó su performance BLOODPARADE, y poco tuvimos que esperar para que los oriundos de Montreal tomaran por asalto el pequeño escenario del Roxy. 20:30 en punto, y los primeros acordes ya estallaban en el antro. THE AGONIST existe desde 2004, y sus integrantes son la mencionada Alissa White-Gluz en las vocalizaciones, Chris Kells en bajo, Danny Marino y Pascal Jobin en guitarras y Simon McKay en batería. Su estilo se encuadra perfectamente dentro del Metalcore -muy filoso, con pasajes melódicos- y sus letras giran en torno a los derechos de los animales (de hecho, los chicos de la banda son veganos), la problemática social, y algunas cuestiones personales. O sea, tópicos muy interesantes.

El quinteto se alinea detrás de la atrapante presencia escénica de Alissa, quien debe haber sido el principal motivo de que más de uno a quien no le guste el Metalcore, igual se diera una vuelta por el Roxy el domingo. Al margen de su proverbial belleza, White-Gluz es una buenísima cantante, que lo será aún más cuando meche más partes melódicas dentro de sus vocalizaciones extremas, para dar algo más de tregua al oyente en medio de tanta visceralidad. Simpática, comunicativa, enérgica y súper carismática son algunos adejetivos que le calzan a la perfección.
Del resto de la banda, el que más se destaca -musicalmente hablando- es Simon McKay, una máquina tras los parches; más tratándose de un estilo que viaja tan a los palos como éste. Los dos violeros se alternan y complementan con solos y riffs, no destacándose ninguno de ellos sobre el otro. Y Chris Kells le da una mano a Alissa en las voces, en las arengas al público, y en moverse permanentemente por todo el escenario. O sea, un combo parejito.

El show duró una hora quince, donde hicieron un paseo por sus tres álbumes de estudio, los cuales han sido editados en Argentina por el sello Del Imaginario. En líneas generales, rara vez el espectáculo bajó su intensidad, ante el beneplácito de la joven audiencia presente. Hubo un correcto juego de luces y los artistas sonaron a la perfección (Detalle no menor: BLOODPARADE también contó con muy buen sonido, bienvenido sea).
El público se mostró contento y participativo, aunque no feroz. Es decir, dándose lugar para disfrutar del espectáculo. Y los músicos también parecieron quedar muy conformes con la respuesta obtenida. En resumen: una tarde/noche donde todos la pasamos muy bien. Y donde nos fuimos temprano a casa, porque antes de las diez todo había terminado.

Muchas gracias a Cristian Carcagno y a Lucía Chiarenza, por su enorme gentileza para con nuestro medio!

Setlist:

You're Coming with me
Thank you, Pain
Panaphobia
Ideomotor
Born Dead, Buried Alive
Birds Elope with the Sun
The Tempest
Lonely Solipsist
Rise and Fall
Martyr Art
Predator and Prayer
And Their Elougies Sang me to Sleep
Business Suits and Combat Boots
Dead Ocean 
The Escape


Comentario, fotos y videos: Javier Parente, para OXIDO.-

domingo, 15 de julio de 2012

THE UNBORN en Bar Cultural Los Indios de Chivilcoy, 8 de julio de 2012


Fría noche de domingo en la ciudad de Chivilcoy, territorio hostil e inhóspito para el arte, sitio de paraísos chabacanos, vulgares, tropicales y tinellistas. Recibir a una propuesta artística en esta comarca es siempre una aventura. Y si esa propuesta tiene pasado cercano al Metal y presente relacionado con el Dark Folk, bueno... la aventura se torna utópica.

No obstante, el deseo de mostrar su música de parte de Astaroth y los suyos pudo más, y el centro de Chivilcoy (concretamente el Bar Cultural Los Indios, único antro que abre sus puertas a estos estilos) pudo asistir a una entrega de casi una hora y media de un show excelente, algo completamente fuera de lo común por estos lares.

                                      THE UNBORN es una banda surgida en la ciudad de Buenos Aires durante 1996. A lo largo de estos diesiséis años han logrado lanzar la fructífera cantidad de cinco álbumes de estudio y dos DVDs en vivo. El último disco, "Volviendo a Casa", marcó un viraje sustancial en cuanto al estilo musical del grupo, mutando desde el antiguo Gothic/Black con tintes extremos, hasta este hermoso Neo-Folk oscuro con pinceladas Celtas.
Al llegar al lugar de los hechos, notamos la singularidad de la instrumentación montada: percusiones conformadas por bombos tipo legueros presentados entre sostenes formados por palos de madera; panderetas del mismo estilo, un contrabajo... O sea, bien diferente a lo que usualmente solemos ver sobre los escenarios.
THE UNBORN hoy en día está integrado por Astaroth: líder, alma máter y único miembro fundador que permanece en el line up; Astaroth se encarga de las voces y guitarra. Junto a él se alistan Dysis, en voces y percusiones climáticas; Rovehr en guitarra acústica, Zagham en percusión, Elodia en teclados y Argel en contrabajo.
Ante un reducto medianamente lleno, pero integrado por una audiencia muy respetuosa que siguió con sumo interés la performance del sexteto, THE UNBORN nos deleitó con un setlist que incluyó varias canciones de su flamante placa "Volviendo a Casa", sumadas a nuevas versiones de viejas composiciones, y a un cover de Anathema como cierre.
El setlist completo fué el siguiente: "Ancestros", "Dying Love", "Marionette", "Dark Waters", "Aves de la Oscuridad", "Julieth", "Momento Final", "My Wings", "The Winged Beings", "Volviendo a Casa", "Bajo el Nogal" y "Leave no Trace" (versión de los británicos Anathema). De ellas, las más destacadas -a nuestro gusto- fueron "Dark Waters", "Volviendo a Casa" (un potencial hit!) y "Bajo el Nogal". Pero todas han sido de un nivel sumamente interesante.
♪♪♪♪♪♪♪♪♪♪♪♪♪ Obras bien climáticas, ejecutadas con precisión y exquisito gusto, fueron una constante del show. La banda funciona como un todo muy parejo, con cada parte ensamblada a la perfección con las otras. Especialmente cautivantes las labores de Dysis y Zagham, más que nada por los roles que ambos cumplen dentro de la formación.
Supimos de boca de los mismos músicos que disfrutaron plenamente el hecho de estar frente a una audiencia nueva, conformada por gente que en su inmensa mayoría, desconocía completamente el estilo. Nosotros también nos regocijamos ante su llegada, máxime teniendo en cuenta que muy probablemente, debido al gran desempeño de los artistas, se repita antes del cierre de este 2012. Ojalá esta visita de THE UNBORN sirva para atraer otras propuestas similares que gusten de venir a brindar su arte por estos obtusos terruños. Los amantes de la buena música, aunque inmensa minoría, estaremos absolutamente agradecidos... ♪♪♪♪♪♪♪♪♪♪♪♪♪♪♪♪ Comentario, fotos y videos: Javier Parente, para OXIDO.- 

viernes, 13 de julio de 2012

VADER en Salón Reducci, 7 de julio de 2012



El pasado sábado 7 de julio concurrimos al Salón Reducci -ubicado en las inmediaciones del barrio porteño de Constitución-, el motivo en cuestión fue presenciar el show de los polacos Vader. Si, leiste bien: Vader se presentó en Argentina, después de muchos intentos fallidos estos legendarios deathmetaleros pudieron -ahora si- concretar su paso por nuestro pais.

Con un poco de retraso, debido a que tuvimos que realizar un par de combinaciones de colectivos que nos acercaran al lugar en cuestión, hacendo nuestro arribo al local unos minutos antes de las 21 horas. De las cuatro bandas teloneras solo pudimos observar unos minutos de los antecesores a Vader, ellos fueron Eitsznech, quienes practicaban un Black Metal muy intenso y super veloz.

Sólo restaba esperar unos minutos nada mas para que Vader, una de las bandas mas importantes del movimiento Death Metal europeo, considerada por muchos como los pioneros de este género en Polonia, apareciera sobre el tablado.

Con la oscura intro de "Ultima Thule" se prepara el tormento, que llega con "Return to the Morbid Reich", para una descarga de brutalidad descomunal; el doble bombo y las guitarras estallan a una velocidad endiablada y el grito gutural de la voz de Peter completan el caos total. Esto es Vader señores! Una auténtica maquinaria sonora conducida por este Peter: vocalista, guitarrista y máximo exponente de la formación polaca, que ha podido por si solo crear su imperio y perdurar sin decaer a través de los años.

Todo continúa a un ritmo frenético. Los intervalos entre los temas son algunas palabras que Peter pronuncia en castellano, con el público dando su mayor y mas fervoroso apoyo al grupo, y que dan como resultado una velada perfecta. Un dato no menor y que no se puede pasar por alto es la cantidad de músicos que han pasado por la historia de estos polacos; sin ir mas lejos, el line-up que conformaba su anterior trabajo “Necrópolis” es totalmente diferente a la formación actual, con la cual se grabó “Welcome to the Morbid Reich”. Sin embargo, la calidad y el nivel se mantienen intactos.

Peter sigue con su característica voz, posiblemente una de las virtudes que hacen que el combo polaco se distinga del resto de las bandas del estilo, agregando algunos gritos mas agudos en los temas que integran su último trabajo de estudio.

Todo es una inmensa avalancha plagada de riffs furiosos, solos de guitarra magníficos e intrincados, pero sin perder ese toque de melodía que encajen muy bien en el arquetipo de Vader.

Un pequeño impasse de unos minutos para poder tomar algo de respiro, y enseguida arremeten con la intro “Para Bellum”, seguida de “This is the War” para convertir el lugar en un campo de batalla fatal. "Raining Blood", tema archiconocido de Slayer, fue el detonante final para dejar mas que conformes a los fans, que con el ultimo aliento formaron las típicas rondas de pogo e incrementaron a un nivel mas alto el descontrol reinante, ante la mirada de asombro (o de poco conocimiento de recitales heavys) de las personas encargadas de la seguridad.

Fue algo mas de una hora, donde todos los presentes pudimos saciar esas ganas de ver y escuchar al cuarteto polaco en acción.
Soberbio y aprobadisimo debut de Vader en Argentina, ojalá éste sea el puntapié inicial para poder verlos pronto nuevamente...

Muchas gracias a Marcela Scorca y a toda la gente de la productora Icarus Music, por su atención y gentileza para con Oxido!

Comentario y fotografías: Sebastián Cambiasso, para OXIDO.-

lunes, 2 de julio de 2012

RHAPSODY OF FIRE en El Teatro Flores, 28/6/2012


Mi relación con Rhapsody (ahora Rhapsody Of Fire) tuvo sus altibajos. Fui de los primeros que hace quince años compraron el primer CD apenas salió. Fue oír un tema por la radio y saber que esa banda iba a convertirse en una de mis favoritas. No me equivoqué: "Legendary Tales" sonó hasta el cansancio en mi reproductor. La perfecta combinación entre Metal Epico y música clásica (en una época en la que esto era una rareza total, piensen: mediados de los ´90) hizo de Rhapsody algo especial, un tesoro, una gema oculta en el deprimente panorama musical de los años ´90. Además tenía el orgullo extra de decir "escucho esta banda desde que salió", cosas que por cuestiones obvias de edad no podía decir de mis otras agrupaciones favoritas: AC/DC, Iron Maiden, Judas Priest, etc.. Rhapsody era "mi " banda y Luca Turilli, Alex Staropoli y Fabio Lione mis nuevos ídolos. Los discos siguientes generaron el mismo impacto, el talento parecía multiplicarse, la imaginación de los italianos parecía no tener límites. Solo faltaba algo: reproducir la magnificencia de los CDs en vivo. ¿Cómo lo lograrían? De la peor manera: con el uso indiscriminado de samplers, y más samplers. Recuerdo que en el primer recital, en el año 2000 en el Teatro Colegiales, los comentarios fueron unánimes: una bola de ruido, demasiados samplers y la sensación de estar observando una banda artificial. Luego siguieron lanzando discos, algunos olvidables ("Triumph or Agony"), otros mejores ("The Frozen Tears of Angels"), cambió de nombre, se fue Luca Turilli, tocaron en Argentina y ya para esa época en cierta forma había perdido el interés en el grupo que más de diez años antes me había volado la cabeza.

¿Por qué digo todo esto? Para aclarar porqué mis expectativas para con el show del jueves 28/6 no eran precisamente las mejores. Pero por suerte mis temores fueron infundados. Ahora veremos porqué.

Primero lo primero, y esto es: los grupos soportes. Abrió Preludio Ancestral, banda de Power Metal con un estilo llamémoslo ortodoxo, buenos instrumentistas, canciones gancheras y una imagen quizás algo acartonada. El vocalista -por su imagen- me recordaba más a Sergio Denis que a un cantante de Heavy Metal. Justo es aclararlo: el muchacho canta muy bien y eso es en definitiva lo que importa, ¿o no?

La propuesta que seguiría estaba en las antípodas de Preludio Ancestral. Actitud rocker algo desfachatada es lo que traían los chicos de Alquimia, oriundos de Zárate. Muy chicos ellos, casi adolescentes, Hard Rock es lo que hacen. Con un invitado de lujo como fue Hugo Bistolfi se despacharon con "Burn" de Deep Purple. También hicieron "The Final Countdown" de Europe, pero aquí se oyeron algunos comentarios negativos. Se sabe: hay quienes ni siquiera pueden escuchar mencionar a Europe.

Los últimos artistas nacionales fueron Volziege. Se ganaron los aplausos del público con su Heavy/Power Metal condimentado con muy buenos coros. Para los covers fueron a lo seguro: "Carry on" de Angra y "Black Diamond" de Stratovarius. Curiosidad: en el lugar se encontraba el baterista que grabó originalmente el tema de Angra, me refiero a Alex Holzwarth.  En ese momento El Teatro estaba cubierto aproximadamente por la mitad.

Era una fija como iba a comenzar su show Rhapsody of Fire: la intro y el primer tema de su último CD. Y así fue. Lo que me intrigaba era qué iban a tocar en segundo lugar, y nunca hubiera pensado en "Triumph or Agony". "The March of the Swordmaster" hizo que todos saltaran al ritmo del contagioso estribillo. El sonido en ese momento no era del todo lo bueno que uno quisiera: el teclado casi ni se escuchaba. Por suerte luego esto se corrigió y pudimos apreciar lo que hace Alex sobre las teclas, que no es poco. Hasta ahora había notado dos cosas: el poco uso de samplers, sólo para los coros; y lo bien que está la voz de Fabio Lione, por lejos el más ovacionado de la noche. Con una mezcla de inglés, castellano, y un poco italiano, se dirigió al público para presentar los temas. Antes de "Lamento Eroico" habló en español ("es medio parecido al italiano", afirmó) y pidió que cantemos todos en italiano dicha canción.

La gente tuvo una buena respuesta para con los músicos en todo momento. Con "Unholy Warcry" y sobre todo con "Land of Immortals", los espectadores terminaron de explotar. El pogo parecía más cercano al que se hace con una banda de Thrash Metal.

Los nuevos guitarristas -el italiano Roberto de Michelli y el norteamericano Tom Hess- ejecutaron su labor en forma correcta, sin descollar. No hubo el consabido solo de guitarras, aunque sí de bajo y batería, ejecutados por los hermanos Holzwarth. Oliver (ex Blind Guardian) mostró sus dotes con el instrumento ejecutando "Toccata & Fuga" de Bach. En un momento los hermanos fueron los únicos sobre el escenario. Ambos pelados y con pañuelos en la cabeza, parecían integrantes de Suicidal Tendences o Biohazard.

Vuelve la banda, "The Village of Dwarves" hace a todos saltar, mientras que "Dawn of Victory" convirtió el círculo central del Teatro en un campo de batalla. Fabio hace subir a un par de chicas para que hagan el típico juego en donde el cantante hace un "eeeooo" con la voz, y el público lo tiene que seguir. Antes de "The Magic of the Wizard´s Dream", Fabio nos cuenta la admiración que siente por el actor inglés, quien además habla varios idiomas.

Se fueron con "Holy Thunderforce" para luego reaparecer con los bises: “Reign of Terror”, y luego un segundo bis con "Emerald Sword", el tema más cantado de la noche, más "Erian´s Lost Secrets" -no precisamente lo más ganchero de los itálicos- y finalizar con algo de su último CD, “The Splendour of Angels' Glory (A Final Revelation)”. Músicos y público contentos, y yo realmente satisfecho, ya que mis temores fueron esta vez infundados: No hubo tal abuso de samplers, sólo en las partes de los coros -que por cierto, fueron innecesarios- y en alguna que otra parte instrumental. Se lo vio a Alex transpirando la camiseta para tocar en su teclado los arreglos de cuerdas de los discos originales, lo más fielmente posible. Si hubiera estado Luca la noche habría sido perfecta, pero la perfección no existe: ¿o quizá sólo en un disco de Rhapsody?

Lista de temas:
1.    From Chaos to Eternity (intro)
2.    Triumph or Agony
1.    The March of the Swordmaster
2.    Unholy Warcry
3.    Lamento Eroico
4.    Land of Immortals
5.    Drum Solo
6.    Bass Solo
7.    Knightrider of Doom
8.    The Village of Dwarves
9.    Dawn of Victory
10.    The Magic of the Wizard's Dream
11.    Holy Thunderforce
15.    Reign of Terror
15.    Epicus Furor (intro a Emerald Sword)
16.    Emerald Sword
17.    Act VI: Erian's Lost Secrets
18.    The Splendour of Angels' Glory (A Final Revelation)
19.    Sea of Fate (outro)


Agradecimientos a Marcela Scorca, Carlos Zárate, y toda la gente que trabaja en la productora Icarus!

Comentó: Santiago Bennasar, para OXIDO.-