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viernes, 9 de diciembre de 2011

CANNIBAL CORPSE y otros en El Teatro Flores, 6/12/2011


¿CANNIBAL CORPSE para cerrar el año? Perfecto. ¿Quiere agrandar su combo por cincuenta centavos más? Ok. Llévese un BLACK DAHLIA MURDER y un SUICIDE SILENCE extra por unos módicos morlacos más.

Inmejorable tarde para degustar unas buenas bandas de Death Metal en la ciudad de Buenos Aires... Salvo por el horrible detalle que era un martes bien de mierda y con la pre-histeria de un inminente fin de semana largo. Eso causó, no solo que nos perdieramos a todas las bandas soportes, sino también un tercio de las principales. Pero así es la vida.

Vieja y nueva escuela del Metal Extremo se daban la mano para esta gira sudamericana de los veteranos CANNIBAL CORPSE y sus compatriotas de BLACK DAHLIA MURDER, banda que tiene fervorosos adeptos por estas pampas, y unos nuevos (no tan nuevos) SUICIDE SILENCE, representantes de lo que se da en llamar Deathcore. Ya veremos.

Tarde calurosa y febril. Ya desde temprano estábamos invitados a la fiesta del Death Metal más genuino, y dada la cantidad de bandas en cartel, era menester estar temprano en el reducto de Av. Rivadavia. Por supuesto fracasamos miserablemente en nuestro cometido, y no sólo no llegamos temprano, sino que arribamos más tarde de lo habitual. Mis disculpas a Divine Intervention, The Fallen of Sparta y a Infecto, que estuvieron calentando (aún más) los ya de por sí caldeados ánimos de los más de mil fans del Metal Muerte que allí estuvieron.

La lógica diría que el orden de las bandas eran SS, BLACK DAHLIA y CANNIBAL cerrando, pero como aquí no rige esta palabra, parece ser que los encargados de abrir el fuego fueron los de Detroit, me refiero a BLACK DAHLIA; y dado lo apretado de los horarios, empezó minutos después de las 19 hs.. Mi entrada al recinto fue cuando Trevor Strnad se despedía del público, luego de un set de 45 minutos. Shit happens. Tenía altas expectativas por este grupo en su segunda visita al país, luego de un show con excelentes críticas como el que brindaron hace un par de años en Asbury. Otra vez será.

Otra de las incógnitas de la noche para mi, era ver a SUICIDE SILENCE. Confieso que nunca me interesó el estilo que practican, como el 99% del Metalcore, pero que su propuesta sea Deathcore fue el impulso que necesitaba para bajarme un disco y ver de qué se trataba. "The Cleansing" (su disco debut) no está nada mal, sin embargo ni bien salieron a escena, las poses y la actitud de todos sus miembros me recordaron peligrosamente a una banda que vimos hace un par de meses en el mismo lugar: Bring Me The Horizon. Me sentí un poco estafado porque si esta banda tiene influencias del Death Metal están tan solapadas que casi no se distinguen, y las voces son apenas un berrido adolescente de un flacucho con anemia. El sonido fue bastante claro y potente para los californianos y la gente se enganchó inmediatamente. Un set de 45 minutos reglamentarios fue lo que dejó SUICIDE SILENCE, ante el fervor del público y de los "karatecas" que siguen a este tipo de combos, más cercanos al Hardcore que al Metal, y decididamente alejados del Death, del cual solo ostentan su nombre en el rótulo de un género de dudosa procedencia. No me gustó.

El plato fuerte estaba por venir, y sucedió a no más de veinte minutos luego de SS. El pesado riff de "Evisceration Plague" trajo detrás a los reyes (¿indiscutidos?) del Death Metal: CANNIBAL CORPSE, que vinieron a poner las cosas en orden y demostrar quien manda en este competitivo mundo de la música extrema. Un sonido bajo al principio, que ocultó parcialmente el estupendo trabajo de Pat O'Brien y Rob Barret, las dos eximias hachas del grupo. Si bien en todo su set el sonido no fue óptimo, se fue corrigiendo ni bien pasaron los temas.
 
Ver a CANNIBAL es como volver al primer amor. Uno estuvo enamorado muchos años de la banda, y aunque practicamente no esté al tanto de los pormenores de su carrera en estos últimos tiempos, tener la posibilidad de verlos en vivo siempre es un deleite para los oídos y para el corazón. Con el recuerdo patente de la primera vez que los vi, en Cemento en el año 97 (si no me falla la capocha), comparaba lo que estaba presenciando con aquella vez, y tengo que decir que George Fisher, está evidentemente gordo. Gordo y cuadrado. Sus guturales y su descabellada manera de hacer headbanging siguen intactos, y su presencia en escena es imponente. 
A Alex Webster parecen haberles crecido dedos extras para ejecutar su instrumento, y Paul Mazurkiewicz debería ganar el premio "fidelidad" por estar con la banda desde el minuto cero, aporreando su instrumento con cruda ferocidad.

Y si, fue una fiesta de vísceras y sangre: "Disfigured", "Gutted", Fuck With a Knife"; de todos los discos, de todas las épocas y para todos los gustos. "The Time to Kill is Now", "Pit of Zombies", "Sentenced to Burn"; chinchulines, higadillos y tripas gordas. Todo a la marchanta y bien empapado de sudor ajeno.

Un Fisher más bien parco controlaba la situación desde arriba de su cuello desmedidamente grueso, sonriendo ante la masacre y el desorden de cuerpos desparramados en el mosh pit, arengando moderadamente y recibiendo la calidez del público que luego transformaba en ladridos furiosos, en temas como "Covered With Sores" o "I Will Kill You".

En total veinte temas en poco más de hora y media, gran show, sin extravagancias, con un pobre juego de luces pero que poco importó a las legiones de fans, hermanados en un baile tan grotesco como entrañable. Malsana felicidad.
Final con clásicos como "Hammer Smashed Face" y "Stripped, Raped and Strangled", despedida, cantitos, puro folklore recitalero.

Nueva y vieja escuela en una noche memorable, vieja y nueva generación en una mezcla de público tirada de los pelos, pero que sin embargo pudo convivir en armonía. 

El combo agrandado por cincuenta centavos siempre garpa, pero hay que tener bien en claro qué es lo importante, si los aderezos o la hamburguesa. Si, claro, la hamburguesa, aunque ésta, particularmente, tenga la carne podrida, agusanada y hedionda.
- ¿Podrida y hedionda? En ese caso déme dos.
- Sale con tripaaas...

Muchas gracias a Lucía Chiarenza, encargada de prensa de 4G Producciones, por su habitual gentileza para con nuestro medio!

Setlist:

Evisceration Plague 
The Time to Kill is Now 
Disfigured 
Death Walking Terror 
I Cum Blood 
Sentenced to Burn 
Gutted 
Fucked With a Knife 
Covered With Sores 
Born in a Casket 
Pit of Zombies 
The Wretched Spawn 
I Will Kill You 
Priests of Sodom 
Unleashing the Bloodthirsty 
Make Them Suffer 
Devoured By Vermin 
A Skull Full of Maggots 
Hammer Smashed Face 
Stripped, Raped and Strangled

Comentario y fotos: Alien, para OXIDO.-

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