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martes, 31 de agosto de 2010

WATCHMEN en The Roxy Live Bar, 28/8/2010



Con la firme intención de presenciar por primera vez un show de esta ascendente agrupación argentina, de la cual tan bien se viene hablando, WATCHMEN, concurrimos el pasado sábado al coqueto reducto de Palermo conocido como The Roxy Live Bar.

Llegamos al antro a eso de las siete y cuarto de la tarde, y pese a que sabíamos que el concierto estaba sold out, a esa hora aún no moraba demasiada gente en las inmediaciones.

Tras acreditarnos con la señora Lucía Chiarenza -encargada de prensa-, y recibir de sus gentiles manos el nuevo álbum de WATCHMEN, intitulado "Nowhere to Hide", entramos a paso firme con destino a las cercanías del escenario.

Allí estaba comenzando su set la primera de las dos bandas invitadas: Bigart. Lo de ellos es un Hard Rock con un lejano tufillo a Rata Blanca, con composiciones en español. Los títulos interpretados fueron exclusivamente de su autoría, y contaron con un muy buen sonido. Los pocos presentes a esa hora, respondieron a la propuesta de Bigart con respetuosos aplausos.

Veinte minutos después, me llevé la primera grata sorpresa de la velada: sobre las tablas aparecieron los integrantes de 90210, segunda agrupación invitada. La comandaba Eduardo Giardina, cantante y bajista. Este músico ha prestado colaboración instrumental y compositiva a la gente de WATCHMEN, y demostró en ésta, su primera presentación junto a 90210, ser un músico de alto nivel. Muy bien acompañado por el resto de sus colegas, 90210 me impactó como una banda con sonido profesional, de alta escuela.
Lo que hacen es básicamente Hard Rock, a la Steve Vai, con vocalizaciones en inglés.
Giardina le puso toda la onda, manteniendo una gran comunicación con la gente, la cual le respondió calurosamente.

Tras una impasse de aproximadamente media hora, el momento cúlmine de la jornada, llegó por fin.
Ante un Roxy completamente colmado, y en medio de un clima festivo, el quinteto estelar de la velada irrumpió sobre el tablado tras los acordes de "The Gathering", la intro del flamante material que esta noche estaban lanzando. Seguido a la misma, le pegaron el tema "One". Este comienzo tan arriba, y con tanta polenta, alcanzó para comprar mi atención por el resto de la performance.

WATCHMEN está integrado por el experimentado Iván Sención (también integrante de Jerikó y Humanimal) en las voces, un cantante con un exquisito estilo vocal, que me recordó lejanamente al grandioso David Coverdale; junto a él se alinean Emmanuel López (guitarrista, ex Magnos), Leonardo Palmieri (tecladista, con paso por Barilari y Humanimal), Sebastián Igino (bajista) y Alan Fritzler (baterista, también ex Magnos).

WATCHMEN funciona muy bien como un todo absolutamente profesional, y muy compacto. Como cabal muestra de ello, quedó flotando en mis retinas el pasaje instrumental a cargo de Igino y Fritzler, quienes intercambiaron instrumentos y se unieron para interpretar una versión de "Ceibo", de Almafuerte, cosa que al menos yo, no esperaba.
También podemos remarcar que el mencionado Eduardo Giardina apareció como un único invitado de la noche.

Tocaron íntegramente el nuevo trabajo discográfico, "Nowhere to Hide", que cuenta con doce títulos, a excepción de "Tiempos Violentos", uno de los bonus. A esto debemos sumarle algunas canciones pertenecientes a su registro debut, "Watchmen". Todo esto circunscripto a aproximadamente una hora y media de show.

Los presentes lucieron muy entusiasmados ante el espectáculo brindado por estos armoniosos músicos, demostrándolo permanentemente en base a cánticos, tarareos y aplausos constantes. Sención se encargó de dialogar e interactuar muy cálidamente con su público.

El sonido del lugar acompañó a la perfección el trabajo del quinteto, quienes se mostraron crudos y poderosos, sin perder jamás de vista la melodía.

Conclusión: una muy agradable noche del mejor Hard Rock hecho en este país. Tan gratamente me impactó WATCHMEN, que no creo que pase mucho tiempo antes de que vuelva a verlos en algún otro concierto.

Comentó: Eduardo Savia, para OXIDO.-

domingo, 22 de agosto de 2010

AT WAR en Asbury Club, 19 de agosto de 2010



AT WAR seguramente figuraría en la lista de más de uno de los amantes del Thrash Metal, como una más de las tantas bandas imposibles de poder en vivo por estos lados... pero por suerte, todo se puede dar en esta vida, y éste es un fiel ejemplo de ello.

Antes de comentar lo acontecido el pasado jueves 19 de agosto en el Asbury Club, haremos un breve resumen de la peculiar biografia de esta agrupación originaria de Virginia, Estados Unidos, formada en el año 1983 por el guitarrista Shawn Helsel, por Paul Arnold en el bajo y la voz, y por el baterista Dave Stone.

En 1985 grabaron su primer demo, titulado «Eat Lead», el cual fue recibido excelentemente por la critica de fanzines y revistas especializadas de su época, lo que les permitió en 1986 registrar su álbum debut, llamado «Ordered to Kill».
En 1987 grabaron su segundo trabajo, denominado «Retaliatory Strike», por medio del cual AT WAR se solidificó en la escena americana del Thrash Metal.
Una vez en los años 90´s, la banda vió llegar su última presentación, siendo que a finales de esa década intentaron reunirse de nuevo, pero por problemas personales no lo pudieron lograr.

No fue sino hasta 2006 cuando la presión de los fans había sido tan intensa acerca del resurgimiento de la banda, que AT WAR decidió hacer lo necesario para regresar a los escenarios con la alineación original. Durante 2008 lograron finalmente reunirse y volvieron a los tablados, e incluso se embarcarían en una gira mundial.
Para julio del 2009 lanzaron un nuevo CD denominado «Infidel», luego de 20 años sin grabar... increíble!!!!! Con el transcurrir del tiempo, AT WAR fué transformándose en una banda de culto para muchos.

"Infidels Southamerican Tour 2010" es el nombre de la gira que trajo por primera vez a AT WAR a Sudamérica. Para su parada en Argentina, integraron la grilla de bandas invitadas Dhak, Dark Warrior y Paganos.

Para ir desmenuzando lo acontecido, siendo las 19:30 hs., con un retraso en nuestra llegada, pudimos observar a Paganos interpretar sus dos últimos temas.

Mientras nos deteníamos a observar algunos CDs y remeras en el puesto de venta, se dispuso para hacer lo suyo Dark Warrior, combo que hemos tenido oportunidad de ver anteriores veces, y que además vienen tocando bastante seguido, motivo por el cual se nota un afianzamiento. Siempre fieles al Thrash Old School, Dark Warrior dejó en claro que están por el buen camino, y así lo plasmaron en los aproximadamente 35 minutos que duró su set.

Instantes antes de las 21, fué el turno para Dhak, la banda nacional con mayor cantidad de años de trayectoria (se formaron en 1981) que aún sigue en vigencia. Notablemente experimentados, con un sonido muy limpio y a su vez potente, dieron cátedra de como se construye el más puro Heavy Metal. Muchas de las miradas de los presentes fueron dirigidas hacia el guitarrista Alejandro Roldán, quien se lució de manera sobresaliente con su instrumento. Fueron una cuarentena de minutos donde Dhak mostró su performance, para luego retirarse con el cálido aplauso del público presente hasta el momento.

El momento mas ansiado de la noche llegó a las 22 hs., cuando las luces se apagaron y comenzamos a escuchar sonidos de bombas, disparos y vuelos rasantes de aviones, generando la sensación de estar en medio de un campo de batalla.
La guerra en sí se desató cuando sonó el primer acorde a cargo de los thrashers norteamericanos, haciendo enloquecer a los presentes, imbuídos en un pogo infernal.

Con una iluminación acorde y una bandera de fondo con el logo de la banda, la primera impresión fue de estar frente a algo poderosamente increíble, porque era tremendo como sonaban!!!!
La fuerza y la garra que le puso este trío es digna de valorar, más aún si tenemos en cuenta que tienen unos cuantos años a cuestas. Paul Arnold -vocalista y bajista-, estremeció a todos con el sonido proveniente de sus cuatro cuerdas, y además se encargó de agradecer el fervor y calidez entregado por los fans argentinos.

La bateria -a cargo del inmenso Dave Stone- esparció munición gruesa a granel, con una magnífica combinación de doble bombo y velocidad... AT WAR cuenta con una base demoledora, pero el desempeño de su guitarrista Shawn Helsel no es para menospreciar; éste también deslumbra con sus riffs híper veloces, tan aptos para el sonido Thrash.

Tocaron casi por completo el disco "Infidel", como así también algunos temas de sus dos viejos trabajos discográficos editados en los años 80´s; más un cover de Motorhead. Fueron aproximadamente sesenta minutos (devastadores!) de alto Thrash Metal.

Para destacar la buena onda de cada integrante de AT WAR, quienes se tomaron fotos y compartieron cervezas con el público antes de subir al escenario.

Felicitaciones y agradecimientos a la gente de Pacheco Records por llevar a cabo este show, donde sin dudas se valora mucho más la pasión, el sentimiento, la humildad y la honestidad, que en cualquier otro evento donde estuvieran como cabezas de cartel otros músicos más convocantes o redituables. Por suerte hay gente que sigue viendo las cosas desde otra óptica, y se la juega por lo que siente, dejando de lado otras cuestiones y permitiendo a su vez, concretar el sueño de muchos.

Comentó: Sebastián Cambiasso, para OXIDO.-

lunes, 16 de agosto de 2010

MASTIFAL en Colegiales: Presentación oficial de "Intermundia"



Una vez más OXIDO se calza el smoking para una velada paqueta, una noche especial, una noche de celebración donde el Metal más candente descorcha champagnes, o (no seamos tan estirados) algunos fernets con cola.

El motivo del jolgorio: MASTIFAL cumplía quince años como banda, y de paso presentaba en sociedad su nuevo disco "Intermundia", el cuarto de su carrera, motivos más que suficientes para considerar a la fecha como un evento especial.

Pero eso no fue todo, como broche de oro se celebraba también la reedición de su primer álbum "Holocausto Mental" y hacían un show previo solo para fans en el escenario secundario del Teatro, solamente con temas de ese disco. Los fanáticos más que agradecidos. Invitados a la fiestita de la matinee estuvieron los uruguayos Death Certificate y, como ya dijimos, los cumpleañeros. Lamentablemente no pudimos estar presentes en este mitín, pero llegamos justo cuando estaba abriendo su show en el escenario principal Bruthal 6.

Está claro que el principal negocio de Bruthal 6 es sonar potentes, lo suyo es el Metalcore moderno y violento. Uno de sus referentes máximos son Slipknot, sin embargo estos chicos se las arreglan para sumar cositas propias en su música y en sus shows. Vestidos con sus clásicos atuendos negros y con su pintura facial, entretuvieron a un jóven público que cantó y coreó los temas de su CD, editado hace ya un par de años, con entusiasmo. Su set duró casi una hora y se fueron muy aplaudidos.

Era el turno para Avernal de hacer su aparición. Otra de las bandas más importantes del Metal extremo nacional, que este año presentó oficialmente su último plástico "Miss Mesías" (muy cerquita del Teatro), unos meses atrás. Si para Bruthal 6 la principal influencia es Slipknot, para Avernal lo es Entombed, y eso es vox populi; comenzaron su set con "1000 Navajas", bajo un sonido poco menos que horrible, que por suerte fue mejorando con el correr de las canciones. El Death 'n' Roll a la sueca de Avernal no parecía ser el género más apreciado por la mayoría de los allí presentes, que de todos modos escucharon y vieron con respeto al combo de Cristian R, quien dejó todo sobre el escenario, como es habitual. Aprovecharon para meter varios temas de "Miss Mesías" como "La Resurreción", "Infectado por el Odio" o "Donde Está tu Mesías Ahora", más algunos títulos de "No Hope", como "Hiding my Rage"; y los hitazos de "El Sangriento": "Voracidad", "Puñalada" y el tema homónimo. Cerraron un set ajustado pero con deficiencias técnicas aquí y allá, que, a mi gusto y parecer, no terminaron de opacar el show de la gente de Quilmes.

Y ahora si, la noche se vistió de gala. Tras el telón que protegía el escenario, ya se podían ver dos grandes paneles con el arte de tapa de "Intermundia"; sobre los palcos superiores del Teatro y en cada flanco, tres grandes pantallas iluminaban en blanco el logo de la banda y el arte de su nuevo disco; al fondo del escenario un gran telón revestía las paredes y le daba un toque de elegancia al recinto de Colegiales, mientras sonaba "Inducción", la intro de "Intermundia", y las figuras de la noche se acomodaban en sus puestos: Alejandro Zon tras una blanca batería, Alex Martin en el bajo, los guitarristas Diego Conte y Matías Munighini, y Miguel Maciel en la voz.

MASTIFAL puede catalogarse como el quinteto que pudo llevar a la Primera "A" al Metal extremo nacional, relegado históricamente al underground. Esta gente puede jactarse, no sin esfuerzo, de ser la agrupación más convocante del Metal más radical en Argentina; o que por lo menos trascendió con éxito los rígidos barrotes del under para colarse (con justicia) en los grandes escenarios del país, o en los festivales más importantes (y mainstreams) de la industria. Esto es un logro que no debe tomarse a la ligera.

La presentación de "Intermundia" debía ser acorde a una banda de primer nivel y así lo fue. Con un sonido perfecto, compacto, nítido, MASTIFAL comenzó su show con "Puertas & Laberintos", y fue el primer y furioso pogo de la noche, agite que no cesó casi en ningún momento. Se pegó -como era de esperar- "Ojos de Buey", otra gran canción de este nuevo trabajo. "La Red" trajo un rebaje en la velocidad, más no en la intensidad del show.

El público de MASTIFAL merece un párrafo aparte. No se puede decir que el Teatro haya estado colmado, pero los cuatrocientos y pico de chicos que estuvieron ese sábado en Colegiales no hicieron más que calentar la fría noche porteña con pogo, aguante y fervor; un fervor pocas veces visto para una banda que no sea (pongamos como ejemplo) Horcas, Logos y ni qué hablar de Almafuerte. Pero hay una nueva generación de metaleros alzando sus brazos ante el ritmo demoledor del Death/Thrash más moderno. Esto, sin lugar a dudas, es una clara muestra de dónde está el futuro del Metal nacional, más allá de la ortodoxia de los veteranos del género y de las actitudes reaccionarias propias de los fans más acérrimos y apegados a los viejos sonidos.

El show no decayó en ningún momento, una a una iban pasando las nuevas composiciones. El entusiasmo del público contrastaba un poco con la falta de comunicación de la banda para con su gente, pero esto no parecía afectar al caldeado ánimo general.

La presentación de "Intermundia" estuvo mechada por clásicos del grupo tales como "Culto Vacìo Radical" o "Más Allá de la Razón", temas con los que explotó el lugar. A la hora de los postres, y en el final de "Reino de la Ausencia", sobre la outro tanguera del bandoneón arrabalero, subió al escenario el Pato Larralde, para hacer el recitado final del tema. Ovacionado por la horda de -a esta altura-, muy sudados metaleros, al grito de "Patooo, Patoooo", el barbado cantante de Sauron se quedó para cantar a dúo la pesada versión del clásico de Riff "Que sea Rock", poniéndole la cuota de color que el concierto necesitaba.
Otro invitado de lujo fue Iván Sención de Jerikó, que subió para hacer algunos coros ya casi finalizando el recital, que duró un poco más de hora y media; show que estuvo signado por un profesionalismo apabullante y una solvencia propia de una banda de alta jerarquía.

Conclusión: MASTIFAL son una especie de "eslabón perdido" del Metal nacional. Sin llegar a los extremos de popularidad de los grandes de la escena, tampoco son una banda más del pelotón del under. MASTIFAL es un caso especial. Un grupo que sin llegar a ser vanguardistas o adelantados a su época, pudieron lograr un reconocimiento y una aceptación popular, dentro de un estilo casi elitista como lo es el Death Metal. Era hora que eso pasara, y le tomó quince años a los músicos llegar a esto. El próximo desafío sería darle al quinteto una proyección internacional, y que finalmente nuestro país tenga una banda embajadora y representativa del Metal en la escena extrema mundial. El show del sábado 14 de agosto de 2010, demuestra claramente que tienen con qué.

Muchas gracias -como siempre- a la querida Lucy de 4G Producciones y Pure Evil, por su gentileza para con nosotros.

Comentó: Alien, para OXIDO.
Foto: Alien.-

domingo, 15 de agosto de 2010

STRYPER + LOGOS en El Teatro Flores: Una fiesta inolvidable



Sábado de frío y tristeza en Buenos Aires, 14 de agosto de 2010: fecha elegida para el primer desembarco en Argentina de una leyenda de los dorados 80's (dorados y negros, en este caso!): aquéllos polémicos e irreverentes sujetos que allá por la mitad de esa histórica década sorprendían al mundo con su peculiar invento: el White Metal. Incompatibilidad de términos? En esos momentos muchos pensamos tal cosa (me incluyo). Hoy en día, mientras los tipos desarrollan su "25th Anniversary Tour", y después de haberlos visto en escena, ya no lo creo más.

Debo admitir que mi interés personal por ver a STRYPER, a priori no era grande. Me terminó de convencer el glorioso Beto Zamarbide, la emblemática voz de V8 y LOGOS, tras el reportaje telefónico que le hicimos en el Oxido de la semana pasada...: "No sabés lo que son estos STRYPER en vivo, más de uno se va a llevar una gran sorpresa... Va a ser una auténtica fiesta!"... Esas habían sido las proféticas palabras del Gran Beto, quien nos demostró a las claras que si de Heavy Metal se trata, pocos saben tanto como él.

Precisamente fue LOGOS que a eso de las 19:50 hs., y ante un Teatro Flores ya casi colmado en su capacidad, abrieron el fuego sagrado de esta noche.
Ya de entrada nos dimos amplia cuenta de cómo se desarrollaría la velada, y del rol que jugaría el público en la misma: el apoyo a LOGOS fué total desde los primeros acordes de "Marginado", su himno de apertura.
Ya hemos tenido chance de ver a LOGOS en vivo varias veces, pero no creo equivocarme si afirmo que la de anoche fué la mejor presentación que le hemos visto, o al menos la que más nos gustó. Munidos de un sonido más acorde a banda principal que a invitados, el cuarteto se movió como pez en el agua, amparados en la descomunal potencia y aceitamiento que poseen las tres partes instrumentales: la base Scasso-Ponce suena cada día mejor, y su nivel de profesionalismo es llamativo. La mágica creatividad de la viola de Miguel Roldán cobija un universo de sensaciones en cada composición. Y el Beto... nada se puede agregar que no se haya dicho sobre su carisma escénico o su reconocida capacidad de comunicación a través de las letras de LOGOS... a esta altura todo es redundante: seriedad, contundencia y calidez, son vocablos atinados para su persona.
Lo que sí podemos agregar es acerca del estado de su voz: anoche, el hombre cantó mejor que en sus mejores tiempos... me entienden?

LOGOS nos entregó -básicamente- las composiciones incluídas en "Plan Mundial Para la Destrucción" y "A Través de los Tiempos", en este último caso esquivando las que corresponden a la época de V8, excepto por la canción del nombre del álbum. Pasaron "Darse Cuenta", "Arden en el Cielo", "Confusión Mental", "No te Rindas", "Miedo a la Libertad", "Viaje a la Realidad", "Muerte Sin Gloria", "Rescatando lo Perdido", "Ven a la Eternidad", el referido "A Través de los Tiempos" y el cierre a pura fiesta con "Como Relámpago en la Oscuridad", ante la masiva demostración de afecto y cariño de parte de todos los presentes...

El set de LOGOS se prolongó durante exactamente una hora, y ése fué el mismo período de tiempo que tuvimos que aguardar para que la banda alma máter del White Metal pisara por primera vez un escenario argentino, tras estos veinticinco años de ruta.

Y amigos lectores, déjenme decirles que lo que vimos a partir de allí nos dejó muuuuuuuuuuuuy sorprendidos... gratísimamente sorprendidos.
Quien escribe reconoce estar lejos de ser un experto en la discografía de STRYPER: conozco los nombres de todos sus álbumes, pero sólo había escuchado detenidamente dos de ellos, los más antiguos: "The Yellow and Black Attack", de 1984, y "Soldiers Under Command", de 1985. Nada más. Y honestamente... mucho no me habían impactado, ninguno de los dos. Hasta anoche.

Lo que vimos, para que quien no haya ido se dé una clara idea, es una banda absolutamente impresionante, que -en lo personal- logró algo que hace mucho nadie lograba sobre un escenario: mantener mi atención a full, durante cada instante de cada tema, en todo lo que se desarrollaba ahí arriba.

Michael Sweet, cantante (y qué cantante!!!) y guitarrista; su hermano Robert Sweet, baterista (y qué baterista!!!, encima sentado en una posición fuera de lo común, de costado hacia la gente); Oz Fox, cantante (y una vez más...: qué cantante!!) y guitarrista; y Timothy Gaines, bajista, conforman este cuarteto formidable de incandescente y melódico Heavy Metal tradicional llamado STRYPER... Aquí no caben los adejetivos de White, de Glam ni de Hard Rock, amigos... esto es simplemente Heavy Metal del mejor, ochentero y aguerrido al máximo, sin vueltas ni concesiones.

El combo es una perfecta maquinaria súper aceitada, donde cada 25% ayuda a la efectividad y perfección del todo, pero igual así es imposible no destacar la labor del carismático dúo de hermanos Sweet: la voz de Michael es sencillamente conmovedora, increíble. Y está en un nivel que más de un veinteañero anhelaría. Michael condujo todo el show, valiéndose de sus magníficas dotes como vocalista, pero también de su innata simpatía sobre el tablado.
Y Robert se nos antojó como uno de los mejores bateristas que hayamos visto nunca, no destacándose por su velocidad ni su técnica, sino más bien por su contundencia tras los parches, a la cual debemos sumarle la melodía justa que el blondo sujeto supo imprimirle a cada una de las canciones.

Precisamente fué Robert quien se encargó de cumplir, promediando el concierto, con un ritual que seguramente muchos viejos fans estaban aguardando: se bajó de su tarima y comenzó a arrojar Biblias a los presentes... Biblias en ediciones de tapas blandas, eso sí... :)

Y el que también contribuye en grado sumo a apuntalar a los dos mencionados es Oz Fox: toca muy bien, pero canta aún mejor. Eso fué un detalle fundamental de la noche: los coros a tres voces, impecables, gancheros, poderosísimos, cristalinos... una fiesta auditiva.

Como en el caso de cada banda que nos visita por vez primera, hubo un paneo por los distintos álbumes de cada época, siendo la totalidad de los títulos desaforadamente festejados por la masa que abarrotó las instalaciones de Flores, pero siempre en un marco de absoluto respeto por el prójimo. Los que más nos gustaron a nosotros: "Loud 'n' Clear", "Reach Out", y los dos bises: "To Hell With the Devil" (sin dudas, su título más hitero) y "Soldiers Under Command". También hubo lugar para un cover (inesperado?): "Breaking the Law"... de Judas Priest... xD
Hay que ser justos y destacar el impecable sonido que acompañó toda la presentación de los californianos, uno de los mejores que hayamos escuchado en años!

Honestamente, un evento que será difícil de olvidar, perfectamente organizado por la productora Icarus Music (gracias Marcela, Carlos, Wata!), al cual la gente respondió en forma masiva (más de lo que a priori pensábamos) y admirable. Dejando la puerta abierta, suponemos, para una segunda venida de STRYPER por estas tierras, donde evidentemente muchos sabían lo que nosotros no tanto...: que el White Metal tenía entre sus representantes un exponente a la altura de las mejores bandas heavies del mundo...

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

sábado, 7 de agosto de 2010

GENE LOVES JEZEBEL en Niceto, 5 de agosto de 2010



Noche fria en la ciudad de Buenos Aires, qué mejor que ir a un recital y moverse un poco para acalorar el cuerpo...

Camino a Niceto, el reducto de Palermo, no se veía mucha gente en la calle. Es mas, a medida que me acercaba al boliche, era como que cada vez habia menos vida nocturna...

Al llegar a la puerta, me encontré con una fila de personas que aguardaban para ingresar al lugar; esto estuvo muy bien organizado cabe destacar, ya que una cola estaba asignada para el público en general, y otra hilera para los acreditados por prensa e invitados. Puntualmente a las 21 hs. hicimos nuestro ingreso.

Por ser la primera vez que esta cronista iba a Niceto, me gustó mucho el lugar para realizar este tipo de eventos; es muy acogedor y a su vez amplio, no llega al tamaño de otros reductos mas populares, pero este tipo de recitales son muy acordes a la ambientación de este antro, con su barra y demás. Aparte, es bastante cómodo para acceder.

Siendo las 21:30, y tras una espera matizada con música ochentosa de fondo (hagamos un paréntesis: al fin una vigilia sin tener que soportar cánticos o bandas que nada tienen que ver con el show principal, ya sea el dinosaurio Barney o lo que fuere!), subió a escena la única banda soporte de la noche, Diesisiete. Según pude saber mediante los allegados presentes, esta agrupación lleva ese nombre ya que al formarse, sus integrantes tenian 17 años de edad, y les quedó esta original denominación. Para este entonces, el lugar comenzaba a llenarse de gente, calculo que ya habria casi unas doscientas personas.

Diesisiete me trajo muchos recuerdos, pero recuerdos extraños, como que veia imágenes de años atrás, como el verano del 98... :) Bueno, algo asi: su estilo es mas bien pop adolescente, no iba muy de la mano con este público. Era como verlos a ellos por un lado, y a la presentación estelar por otro. Es mas: interpretaron un cover de Soda Stéreo, mas precisamente "Persiana Americana"; que si bien estuvo bien ejecutado, no entusiasmó mucho a los presentes. Ya sabemos las limitaciones de sonido que suelen sufrir los combos invitados, pero pensamos que en este caso haya tenido algo que ver el momento que vive el ahora solista Gustavo Cerati.

Diesisiete estuvo alrededor de una hora en el escenario, y a eso de las 22.30 culminaron su presentación. Quedamos nuevamente con la música de fondo haciendo muy agradable la espera, para ver con ansias a la banda principal de la velada.

Tras transcurrir media hora, y después de corridas, arreglos, preparaciones y demás, a las 23 hs. comenzaron a sonar los primeros momentos de GENE LOVES JEZEBEL.

Para mi sorpresa, la banda sólo contaba con la presencia de uno de los hermanos Aston, Michael. Pero ahi me enteré que estos músicos tienen cierta curiosa manera de manejarse en el mundillo, ya que tras algunos problemas internos, Jay Aston utiliza el nombre GENE LOVES JEZEBEL para las presentaciones en U.S.A., y Michel lo hace para las performances en U.K. y Europa, mas el resto del mundo. Pero siempre es la misma banda... ¿?

Pero bueno, lo importante es que el grupo estaba en pie. Comenzaron muy bien, repasaron los hits de siempre, en especial esos recuerdos de los dorados 80's. Temas como "Heartache", "Exploding Girls", "The Cow", entre otros. La imagen se mantuvo bien cuidada, cuero y ajustado, jaja! Pero al margen de eso, el muchacho -que ya tiene bastante edad- se mantiene en forma.

A medida que pasaban el tiempo y los temas, noté como que cada vez la banda se distanciaba mas del publico, ya que Michael se apoyaba mucho en la gente para que cante todo, y si bien una trata de saltar y cantar un poquito a veces, creo que no habia mucho entusiasmo para acompañar mas de la mitad de una canción. Tal vez fue el punto flojo de la noche, tal como que cada vez habia que participar mas, sino era todo instrumental. Igual los fans se portaron de diez, no aflojaron con los cantitos, y los melosos recordaron viejas epocas del legendario antro porteño Requiem. Obviamente, mas de la mitad de la asistencia estaba por encima de la linea de los 25, 30 años.

Para despedirse, Michael se sacó su ajustada camisa negra y se puso la camiseta de la seleccion nacional (seguimos con lo mismo!) y cerró con su himno "Desire", que se prolongó por casi diez minutos. Bueno, en el medio mecharon un poquito de "Paranoid" y al final "Anarquia en el Reino Unido", en cortos fragmentos.

Fue una grata presentación, y también muy buena la organización a lo largo del show; tal vez me hubiese gustado ver un poco mas, ya que el set completo duró menos de una hora y media, no más de unos diez títulos. Pero me quedé conforme y contenta de ver a esta histórica expresión de la Darkwave, con muchos años encima, y aún vigente. Al lugar terminaron asistiendo unas trescientas almas.

A la salida el frio no aflojaba, pero el calor humano nos dejó esa satisfacción suficiente para hacer pasar cualquier tiritar.

Muchas gracias a Gloria Carbone, por su gentil acreditación al evento, y les dejo también alguna imagen tomada desde atrás de todo, desde un metro sesenta de altura... :D

Comentó: Marcelle Lefineau, para OXIDO.
Foto: Marcelle Lefineau.-