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domingo, 27 de junio de 2010

THEATRE OF TRAGEDY en El Teatro Colegiales: los inventores de un estilo


Noche de lluvia y frío en Buenos Aires, el mejor marco para asistir al debut absoluto por estas tierras de los noruegos THEATRE OF TRAGEDY, histórica banda formada en 1993, que puede considerarse -junto a Paradise Lost en su álbum "Gothic", y a otros noruegos, The 3rd. & The Mortal- como los auténticos precursores del Gothic Doom Metal, esta mixtura entre cristalinas vocalizaciones femeninas y gruñidos guturales masculinos. Género que ha sido exprimido y copiado hasta la exasperación, contando con miles de bandas que nunca inventaron nada, excepto tomar prestado y repetir una y otra vez lo que THEATRE OF TRAGEDY creó a partir de su homónimo álbum debut.
 

Extrañamente, sólo unas cuatrocientas almas se dieron cita en El Teatro Colegiales para ver al génesis del estilo; siendo que bandas inferiores que nos han visitado posteriormente, han llenado algún reducto más grande. Con lo cual arribamos a la triste conclusión de que muchas veces el metalero va a ver estas manifestaciones artísticas por la belleza de la frontwoman, y no tanto por la música. Es cierto, probablemente Nell Sigland (la voz que reemplazó a la legendaria Liv Kristine al frente del grupo noruego) no sea tan bella como alguna de sus colegas, pero canta maravillosamente bien. Y es una excelente líder sobre las tablas, con una gran comunicación con el público.

Otro detalle que no es menor, es que THEATRE OF TRAGEDY experimentó una baja en la calidad de sus registros, tras el precioso "Aégis", fechado en 1998. Y la partida de Liv Kristine de sus filas, sólo contribuyó a acentuar la decadencia comercial del producto.

Bueno, vamos a los bifes:
Llegamos al lugar a las 19:15, en medio de un importante aguacero. Tras el ingreso y las salutaciones varias a los muchos amigos y conocidos que fuimos topando en el interior, nos dirigimos al escenario principal (Vale recordar que la fecha estaba armada a modo de festival, con una docena de agrupaciones nacionales repartidas en dos escenarios simultáneos): allí estaba mostrando lo suyo Chrisallys, quinteto argentino enrolado en un Metal Industrial a lo Rammstein. Con las perillas de volumen un tanto elevadas, el grupo liderado por el comunicativo vocalista Billy, entregó varias canciones de su reciente producción discográfica "Sacred Fire", cantadas en inglés, a lo que le sumaron una versión de "Isolate", de los grandiosos británicos Paradise Lost. Pese a que no había mucha gente en el piso, los mismos respaldaron con aplausos la actuación de Chrisallys, a lo cual Billy agradeció repartiendo pines entre la audiencia. Simpático gesto.

Tras ellos, nos fuimos a la planta superior del lugar, a ver el escenario secundario. En este espacio de reducidas dimensiones, sólo les faltaba mostrar su set a Devil 69, ya habían pasado otras cuatro agrupaciones previas. Como los habíamos visto hacía pocos días atrás, retornamos abajo para ver el recital de Carnarium, viejos veteranos de la escena extrema argenta, que han sufrido muchísimos cambios de formación a lo largo de su historia, manteniéndose tan sólo su violero Pablo Dello Valle como integrante estable. Carnarium entregó varios temas de sus diferentes etapas, sufriendo el contratiempo de un par de problemas sonoros que dificultaron el accionar de los músicos, especialmente en el teclado. La vocalista Keila se esforzó en poner al mal tiempo buena cara, y los músicos recibieron como premio los cálidos aplausos del auditorio, que a esta altura era más numeroso.

Finalmente, y ya con el escenario número dos terminado, subieron a escena los últimos invitados de la noche: Bloodparade, la banda de Brenda Jezabel Cuesta, a quienes hemos visto en infinidad de oportunidades, disfrutando siempre mucho de lo que hacen. Y esta noche no fué la excepción: con una puesta en escena que incluía dos enormes números "6" sobre los parlantes de los costados del escenario, el tercer "6" lo pudimos ver en la espalda de la carismática Brenda. Bloodparade descargó su poderoso y bailable Electro-Gothic Metal bajo el formato de canciones de sus dos álbumes, más otro brillante cover ochentero, tal como nos tienen acostumbrados: "You Keep Me Hangin' On", de la inglesa Kim Wilde, himno pop de aquélla gloriosa década. Al igual que los anteriores, recibieron muestras de afecto y respeto de parte de todos.

Bueno, tras una espera de casi 45 minutos, el momento cumbre de la noche llegaba.
A las 21:45 en punto se corrió el telón por última vez, y pudimos ver en escena a los siete integrantes de THEATRE OF TRAGEDY. Lo primero que apreciamos es que los años indudablemente han pasado, y poco queda de aquéllos looks noventeros de los músicos: de hecho, el líder Raymond Rohonyi se parece más a un oficinista o un bancario que a un músico metalero! Mucha sobriedad en la puesta en escena, ya no hay dreadlocks, ni ropas de látex, ni de vinilo. Sólo camisas y remeras negras, con pantalones del mismo color, únicamente adornados con cadenitas colgantes. Solamente el bajista Erik Torp y el batero Hein Hansen mantienen una imagen más agresiva y metálica. Y Nell Sigland, obviamente. Ella es mujer, y la importancia que le puede dar a la estética es mayor.

El arranque del show fué con "Hide & Seek", hermoso tema que da inicio a "Forever Is The World", último álbum de estudio de THEATRE OF TRAGEDY. De allí en más, fueron desmenuzando un exquisito recorrido por todos sus álbumes, eligiendo muchas canciones melancólicas o de medio tiempo. Bien Doom.

Raymond Rohonyi cantó casi todo el concierto manteniendo su voz gutural, lo cual nos transportó a los primeros años de carrera de la banda, antes de que se embarcaran en su aventura más electrónica. Y Nell Sigland es una excelente reemplazante para una peso pesado del estilo como Liv Kristine: su voz es bella y natural, y la usa de un modo encantador.

La banda mantuvo siempre una buenísima onda sobre el escenario, comunicándose con el público y entre ellos. En ese aspecto, Nell y Raymond contaron con el apoyo del violero Frank Clausen (que no paraba de beber cerveza) y del tecladista Lorentz Aspen (ex Therion), quien dejó su instrumento en un par de ocasiones para ir a agitar a la primera línea, junto a los dos cantantes y el referido violero.

Como dijimos, los títulos interpretados fueron un paneo por todas las épocas de THEATRE OF TRAGEDY, lo cual fué harto lógico: dado que la banda se separará antes de fin de 2010, todos sabemos que nunca volverán a Sudamérica, al menos no bajo ese nombre. Personalmente, los temas que más me gustaron fueron los que pertenecen a mi álbum favorito de ToT: "Aégis": en este caso, "Lorelei" y "Cassandra", dos preciosos hits. A los cuales debemos sumar "Der Tanz Der Schatten", de su emblemático segundo disco "Velvet Darkness They Fear", interpretado como uno de los cuatro bises que los noruegos nos entregaron. Fueron los pasajes más bellos -para quien escribe- de un hermoso recital.

El comportamiento del público ha sido de lo mejor que hemos visto en todos los años que hace que concurrimos a degustar bandas en vivo: correctísimo, súper tranquilo pero fervoroso para con los músicos, sin empujones, sin muestras de histeria estúpida, sin que ningún desesperado nos pegara con la cámara en la cabeza en su afán de tomar buenas fotos.

Los noruegos se mostraron muy agradecidos en todo momento, especialmente en el cierre del evento, donde se los vió saludar emocionados a los fans argentinos. No prometieron regresar, por razones obvias.

El sonido fue buenísimo durante todo el set, excepto quizás en algún minúsculo pasaje vocal.
En resumen: un gratísimo momento, que muchos que dicen ser seguidores del estilo se han perdido...  a lo mejor porque Nell Sigland se dedica más a cantar que a hacer rostro sobre el tablado... y eso tal vez no los entusiasme lo suficiente.

Excelente la organización de Icarus, como siempre: Muchas gracias (y felicitaciones!!) a Marcela Scorca, la encargada de prensa que siempre nos facilita nuestras labores, y a todo el resto del staff.

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

martes, 22 de junio de 2010

VIRGIN STEELE en El Teatro Flores, 19 de junio de 2010



El sábado 19 de junio tuvimos el honor de presenciar la visita de la banda neoyorquina Virgin Steele, por primera vez en Argentina. Los nacionales que los acompañaron fueron Malacara, Paranoia, Trident y Montreal, a quienes no alcancé a ver por los sempiternos problemas de traslado que solemos afrontar. La cita era en El Teatro Flores en Capital Federal, sobre Avenida Rivadavia al 7800.

Fue una gran alegría haber visto a esta banda, que era impensado que serían capaces de llegar en algún momento hasta nuestras tierras. Fue una rareza, sin dudas. Constituyen uno de esos actos que uno creía que nunca tendría la posibilidad de ver, pero gracias a la excelente gestión de Fabián De La Torre -del Metalica Fanzine- y de la empresa Ícarus, esto pudo darse.

A las 20:30 llegamos al local de Flores, y ni bien pusimos los pies allí dentro, comenzó a tocar Virgin Steele. No tuvimos que aguardar ni un segundo por ellos, parecía que estaban esperando a que lleguemos nosotros para comenzar.

Sobre el fondo del escenario se observaba una gran bandera de la banda, y sobre los costados de la batería se formaban dos paredes de amplificadores Marshall… típica escenografía del Metal, especialmente del clásico.

El cerebro de Virgin Steele es David De Feis: compositor, cantante y tecladista (en estudio) de la banda. Un excelente músico, muy capaz. Además de poseer una voz que abarca diferentes rangos, y ser dueño de una gran fuerza y facilidad para alcanzar notas muy altas con falsetes poderosos, De Feis es un pianista de primer nivel. Compruébenlo, por ejemplo, escuchando el interludio “Stranger at the Gate”.
Lo acompañan en la actualidad -ya que es el único miembro original del grupo-, Edward Pursino -que es su mano derecha- en la guitarra líder, Josh Block en la segunda guitarra (que le hace la rítmica y los bajos con su guitarra de siete cuerdas a Edward) y Frank Gilchriest en la batería, ex Riot (otra buena agrupación de aquella movida de los 80’s del under estadounidense). Como ven, no hay bajista, sólo en el estudio usan dicho instrumento, los sonidos mas bajos los produce la guitarra rítmica, como acabo de comentar.

A pesar de que Virgin Steele pertenece al under, y podemos considerarlos como una banda chica, no lo hacen notar ni en lo más mínimo en directo. Sinceramente me sorprendieron, no esperaba tanto. Tocan con muchísima prolijidad, presión y claridad. La puesta en escena es excelente. La voz de De Feis se encuentra en un perfecto estado, a pesar de su edad. Aún conserva la fuerza y técnica que siempre lo caracterizó.

Además del aspecto musical, el hombre tiene muchísimo carisma y presencia en vivo. Se la pasó yendo de un lado al otro por el escenario, sin quedarse quieto, poniéndole un montón de pasión, sentimiento y ganas al trabajo que hace, lo cual produce que el show sea más entretenido.
Otro punto a favor para David fue que se comunicó con constancia con el público, mostrando una excelente buena onda.

El resto de los músicos hacen un muy buen trabajo también, las bases de guitarras por momentos son muy gancheras y contundentes, por otros se escuchan arreglos intrincados, y los solos de Edward son aquellos típicos de las bandas de Metal clásico, rápidos, y combinando esta velocidad con melodías llenas de sentimiento.
La batería sonó tremenda, destaco sobre todo el uso del doble bombo, muy parejo y prolijo.

A todo esto, los acompañaban sensacionales teclados que sonaban en algunas canciones (las más viejas) como colchones que ayudaban a ambientar, y en otras canciones (las más nuevas) donde tenían mas presencia y le daban un sonido épico, y porqué no, sinfónico. Me gustó mucho el papel de estos teclados, hacen sonar a la banda de otra forma, le dieron personalidad y profesionalidad. De todos modos, éstos estuvieron sampleados, hubiese sido más interesante si contaban con algún tecladista invitado al momento de tocar en vivo.

El show fue muy extenso y bastante íntimo. Lo primero, lo digo porque duró dos horas y treinta minutos, impresionante lo de estos músicos… Se nota que lo que hacen es por pura pasión y amor al Heavy Metal. Y lo segundo lo digo porque no cualquiera fue a ver a esta banda; el público que estaba allí fue el más clásico, aquél que prefiere escuchar actos que respeten y se inclinen más por las raíces del Metal, y Virgin Steele es uno de esos combos. El Teatro estaba hasta la mitad, me pareció un buen número de gente, yo esperaba menor cantidad de espectadores.

La lista de canciones fue numerosa (ya que como decía, el show duró dos horas y media). Hicieron temas de todas las épocas, desde el primer disco hasta el último, donde se incluyeron tres acústicos que me parecieron asombrosos. Quedaron De Feis y Edward, con una guitarra acústica, en el escenario, y ejecutaron esas tres hermosas canciones, interpretadas con mucha pasión, donde demostraron que son capaces de tocar cualquier cosa de forma óptima. Me encantó esta pequeña parte acústica del show.

También le sumamos dos solos de guitarra de Edward, no muy extensos, que si bien no fueron de lo más virtuoso, sonaron al puro estilo metálico. Lo que más destaco de esos solos es la velocidad. Como otro adicional, hubo un solo de batería que fue muy aplaudido también. Este se caracterizó por el uso constante del doble bombo y la velocidad, haciéndolo muy contundente y poderoso.

Hubo mucho respeto hacia la banda, pogo, y muy buena respuesta en general. Creo que nadie se fue disconforme, la gente parecía muy contenta y satisfecha ante semejante show que dieron los Virgin Steele, en este concierto atípico de puro Heavy Metal ochentoso; donde creo que todos nos sentimos como si hubiésemos regresado en el tiempo. Pasó algo similar cuando tocó Omen: la escencia under y tan clásica de la banda provocaron que el concierto pareciese como si fuese en el 87', rompiendo con todo tipo de modernismo y dejando en claro que el mas puro Metal es el de los 80’s.

Personalmente, me sentí muy contento de poder ver otra banda de aquella movida del llamado US Metal; la hermandad y el sentimiento gigantesco por el Heavy Metal se hicieron presentes una vez más: la vieja escuela es única, no existe otro movimiento semejante. Parte de este gran fanatismo lo demuestra la gente de diferentes rincones del país -e incluso de Sudamérica- que llegaron hasta Flores: había chicos de distintas provincias que viajaron por grandes distancias sólo para ser parte de esta fiesta, como por ejemplo, los que vinieron desde Neuquén. Y desde otros países también: podíamos ver gente de Brasil, Perú y Bolivia. Esto es el verdadero Metal.

Como fué posible con Omen, como fue posible con Virgin Steele, espero que continúen viniendo bandas de la movida más tradicional y under, porque brindan conciertos muy buenos, a puro sentimiento; y nos trasladan a la época dorada, donde vivimos una experiencia inolvidable, particular y única.

Otro hecho a destacar es que Virgin Steele vino desde Estados Unidos a tocar sólo en Argentina, no hicieron una gira sudamericana, lo cual acentúa su puro sentimiento metalero.

Como breve conclusión: Vimos un excelente recital, donde además de presenciar la calidad de grandes músicos, también formamos parte de una fiesta del más tradicional y puro Heavy Metal.

En cuanto a la organización, fue 100% óptima, y como siempre le agradecemos a Ícarus y al Metalica Fanzine por brindarnos la acreditación para el concierto!

Comentó: Iván Ruocco, para OXIDO.-

viernes, 18 de junio de 2010

LACUNA COIL en El Teatro Flores: Una Noche con Glamour



Excelente jornada para un evento internacional; de más está decir que ya veníamos embalados por el triunfo de Argentina frente a Corea del Sur en el Mundial; lo único que faltaba para redondear el día era un (buen) recital. Por lo que concurrimos al eterno Teatro Flores, en un apretado viaje de tren... entre calor humano, sudor, y estaciones sin luz, solamente faltaba el carro comedor al estilo tren de la India, e ir todos colgados de los bordes. Pero bueno, ni siquiera eso opaca el entusiasmo de ir a un evento.

Llegamos muy puntuales, alrededor de las 19:30 hs, y a raíz de un corte de luz en la zona de Flores, la cola recién había comenzado a moverse hacia pocos minutos. Siendo que la puerta estaba anunciada a las 17:30 hs., estamos hablando de casi dos horas de demora. Fuimos muy bien recibidos como siempre, la gente de 4G Producciones mantiene muy buena atención para con los medios de prensa, al momento de cubrir shows.

Al ingresar a un Teatro con bastante concurrencia, estaba terminando de tocar Dominus Inferi, finalizando su set con un cover de “Master of Puppets”, así que mucho análisis no se pudo realizar. Es un clásico que se toca bien siempre.

Alrededor de las 20, salió a escena Devil 69, banda liderada por Nadia Nadini, entregando un show muy al estilo Los Angeles: un rock Industrial, por definirlos en un estilo. Es más, llegaron a hacer un cover de Marilyn Manson, “Antichrist Superstar”, donde lo más positivo del cover fue Laurita, una diablita rubia que realizó una performance de streap tease, hasta quedar con un conjunto rojo que a más de uno le despertó los ratones... y toda la cueva completa.
Lo negativo: Señor bajista, con todo respeto le pido por favor que no se baje más el pantalón en un espectáculo, mostrando su trasero y portando zunga.
El sonido no era del todo bueno, estaba demasiado fuerte y provocaba un poco de saturación.
Renglón aparte, durante toda la noche la caja derecha (izquierda desde el escenario), no paró de hacer estática. O hay un cable pelado o un contacto flojo; no fue muy molesto, pero en pasajes de lentitud o calma, rompía un glaciar. No sé si me entienden.

Entre el apuro del tiempo, a las 20.30 aparecieron los súper tecnológicos Mekánika. Lo digo porque su base nace de la computadora y el teclado; otra propuesta Industrial que sonó muy maciza, bien. Creo que quedaron un poco descolocados del show, ya que dicho sonido nada tiene que ver con Lacuna Coil o bandas afines, pero no quita que hayan ofrecido un show interesante; una propuesta que promete, para seguir adelante con un estilo que en Argentina no es para decir "Ufff, qué cantidad de fans!", pero que a muchos seguro les parecerá agradable.
Lo positivo, el cover de “Personal Jesus” que se ejecutó al estilo de la banda, sin perder el matiz de la canción; y la guitarra con leds azules (Quiero una guitarra con lucecitas che!!).
Lo negativo que tuvo esta agrupación: Señor cantante Chino, no imite a una persona de sexo dudoso gritando “Estamos contentos!!”, porque se hizo un silencio en el lugar y más de uno levantó una ceja desaprobando su actitud, no se quede en lo amateur.

Exactamente a las 21:15 hs. arrancó la última banda soporte, los uruguayos Nameless. Este fue el único combo que se asemejaba en un 80% al principal de la noche, por el estilo, la propuesta, etc.. La frontwoman Betina Sanchez tuvo mucho feeling con el público presente, siempre buena onda; y algo curioso para mencionar: el bajista, Juan Pérez, portó un bajo de diez cuerdas (estamos hablando de un instrumento que tiene un asta del doble de ancho de lo convencional) que sonaba de forma magistral! Se nota que es un músico muy profesional.
Los temas engancharon bastante a la gente, no hubo mucho agite, pero sí el suficiente para que convenza a la parcialidad. Interpretaron temas de su autoría y un cover de Rammstein (“Du Hast”) en voz femenina.
Lo positivo, el bajo!
Lo negativo: tras el show de esta banda, durante la espera de Lacuna Coil, estos músicos -al igual que los demás invitados- subieron al palco -reservado sólo para teloneros e invitados súper especiales-, y se pusieron a tirar CDs al público, generando un clima distractivo de lo que sucedía, o estaba por suceder en el escenario, lo remarcamos porque la banda principal salía en ese momento.

Sin más invitados que ver, a las 22 hs. puntuales, y con un Teatro casi completo en su planta baja, con unas 1200 (poco más, poco menos) personas, las luces se apagaron y la intro sonó, y luego "Survive", el primer corte del último álbum “Shallow Life”. Cristina, Andrea y compañía estaban en escena. Todos explotaron en ese momento, al ver al fin a esta bella italiana en vivo y en directo.

Siguió “I Won’t Tell You”, notamos que se tocaron bastantes temas del último disco, y el resto fue un mix de la discografía de la banda.
Son personas muy carismáticas, constantemente hablando con el público. La perlita fué cuando Cristina habla por primera vez y pregunta, traduciéndoles, “Quieren que hable en inglés, o prefieren italiano?”; obviamente, todos pedimos que parle en italiano. Se entendía todo muy claro, y eso le llegaba más al público; público que -particularmente- ví bastante apagado. A lo que voy es a que faltó más entusiasmo, más participación con los músicos... O hay mucho cansancio por tantas fechas internacionales seguidas, o se quedaron todos embelesados con Cristina Scabbia; pero igualmente la gente siempre respondió; se vió volar algún osito al escenario, inclusive. La mejor participación fué durante un impasse, cuando la frontwoman retó a todos a seguirla con una serie de vocalizaciones, con la batería sonando de fondo, donde todos se prendieron a tirar notas musicales sin importar cuan desafinado saliera.

Hubo un momento muy bueno, donde se hizo mención especial -y dedicatoria de “Heaven’s a Lie”- para los recientemente desaparecidos Peter Steele y Ronnie James Dio.

No faltaron los clásicos de "In a Reverie" o de "Unleashed Memories": “Purify”, el excelente cover de Depeche Mode -marca Lacuna Coil!-: “Enjoy the Silence”. Y el hit a esta altura, una de las canciones más aclamadas y gancheras: “Swamped”.

Lacuna Coil suena muy bien, parecen un CD en vivo; realmente el sonido es muy fuerte y aguerrido. Andrea aporta su cuota masculina a las vocalizaciones, acompañando a las maravillosas cuerdas de Cristina; de ésta queda claro que su voz es natural, aquí no podemos hablar de técnica; ocurre lo mismo con alguien como Anneke Van Giersbergen: son cantantes que no necesitan resaltar ninguna técnica, son excelsas voces naturales.
La iluminación fue también un detalle muy cuidado.

Si bien fué la primera vez, como aclararon los itálicos, no va a ser la única. Seguro volverán en algún momento no muy lejano.
El set completo, con un bis, duró aproximadamente una hora y media, y a las 23:40 ya estábamos afuera del Teatro.

Lo muy positivo: la entrega -y calidad- de los músicos hacia el concierto y su gente. Y Cristina Scabbia al fin en Argentina!

Lo negativo: el maldito parlante derecho que no paró nunca de hacer estática.

Ah! Para cerrar la noche, el día redondo, no faltó la pizza a la salida, excelente... :)

Comentó: Luis DiSanti, para OXIDO.-
Foto: Luis DiSanti.

lunes, 14 de junio de 2010

DARK TRANQUILLITY en The Roxy Live Bar, 10 de junio de 2010


El pasado jueves 10 de junio los suecos Dark Tranquillity hacían su segunda presentación en Argentina, en The Roxy Live Bar, contando con la participación de Killing Season, In Element, Diva Satanica y Divine Intervention como bandas invitadas. En esta oportunidad los suecos venían con su novena placa a cuestas: “We Are The Void”.

Para cuando arribamos -a las 19:50 hs-, Diva Satanica daba inicio a su actuación. Habíamos tenido la oportunidad de presenciar su performance el pasado 13 de abril con Marduk, quedando en aquella oportunidad muy satisfechos. Reafirmando aquella experiencia, el cuarteto brindó una dosis justa de Melodic Death Metal. La propuesta consiste en un sonido sucio en las guitarras, durante los momentos más intensos; y de sobradas melodías en los estribillos, creando piezas distinguibles y de fácil asimilación.
Tuvimos la suerte de poder adquirir el CD “In the Reign of Death… I Monarch”, el cual es una adecuada referencia de la capacidad de la banda en sus conciertos.
Luego de treinta minutos, donde se incluyó el cover “Ravenous”, de los también suecos Arch Enemy, se dió por terminado el desempeño de Diva Satánica, con una aprobación generalizada por parte del público. Quizás, algo menos positivo fue la carencia de actitudes extra musicales que incentiven a los espectadores a enganchar la propuesta de manera decidida; de cualquier modo, el aspecto musical claramente cumplió las expectativas.

En el lapso en el que se aprestaban los detalles para el comienzo de la actuación del próximo soporte, llamativamente el sexteto sueco pasa caminando entre el público para acceder por el costado derecho del escenario a los camarines; sin embargo, lo más sorpresivo fue el aplauso respetuoso y extendido de la gente que en ningún momento atinó a abalanzarse sobre los escandinavos.

A las 20:35 era el turno de Divine Intervention, quienes practican un Thrash/Death (una fusión cada vez más efectiva en los tiempos que corren), algo así como una mezcla entre Morbid Angel y Slayer. La propuesta mostró muchas facetas positivas, entre ellas la alternancia de voces, en especial la de Facundo “El Cura”, quien por momentos intentaba aproximaciones, bien logradas, al gran David Vincent.
Las canciones lucieron gancheras, ásperas, y por momentos intrincadas. Un cóctel repleto de condimentos que no saturaron y que por el contrario conformaron y dieron identidad a la propuesta. El cierre se compuso de varios temas de Slayer enganchados (como garpan los covers de esta banda en vivo!!!), mostrándose como un final inmejorable.
Treinta minutos de actuación, aprobación unánime, y a esperar con la mejor predisposición por el plato fuerte de la noche.

A las 21:30 se corre el telón, pasando varios segundos hasta la aparición de los músicos, y otro tanto hasta el inicio de la primeras notas de “At the Point of Ignition”. Desde este instante hasta “Final Resistance” (el quinto título de la grilla), el sonido fue tan malo que tengo que hacer memoria de larga data para encontrar algo parecido. Incluso algunos espectadores improvisaron cantos solicitando una mejora en la calidad del audio, en especial en lo que a volumen se refiere.

Con los problemas técnicos en vías de ser solucionados, la banda se mostró desde el primer minuto compenetrada en el espectáculo, mientras los fanáticos cercanos al escenario le rendían amor incondicional al líder Mikael Stanne, quien sin dudarlo se zambulló a la marea de fanáticos en repetidas oportunidades, obteniendo en cada una de ellas el mismo trato de respeto y cuidado. Todo un ejemplo por parte de nuestro público, que ahora no sólo parece ser el más cálido del mundo, sino que esta vez se ha comportado acorde a los metaleros del Primer Mundo.

En lo que hace a la performance sobre el escenario, nada está librado al azar, y todos los movimientos están perfectamente sincronizados. Cómo es eso? Sobre las tablas los músicos van rotando y alternándose uno a uno las distintas ubicaciones; o sea: hubo dinámica continua a lo largo de los noventa minutos de show. Además, en sucesivas ocasiones practicaban un hedbanging pactado en determinados temas, haciendo inevitable el contagio hacia el publico, que deliraba con la coreografía más utilizada y efectiva en el universo Heavy Metal.

En la parte superior del escenario, detrás de la batería, había una pantalla que exhibía diversas imágenes, pero que en ciertos lapsos mostraba a tiempo real fragmentos de la letra a la par de las vocalizaciones de Mikael Stanne. Lo mismo ocurrió con los cuarenta primeros segundos del video “Shadow In Our Blood”, donde la correlación entre imagen, música y voz fue sencillamente perfecta.
El rol de las luces fue otro de los puntos por destacar, jugando un importantísimo papel a la hora de resaltar los climas de enfado y melancolía propios de esta banda de Gothemburg.

En cuanto a los músicos, los desempeños individuales fueron correctos, sin fisuras, con presencia y concordancia perfecta, y todo esto podemos resumirlo en una palabra: profesionalidad.
Quien se llevó todos los premios fue el cantante y líder Mikael Stanne: se rió, habló, agradeció hasta el hartazgo el aguante de los presentes, e incluso una vez terminado el concierto (al igual que en el año 2008), se quedó varios minutos agradeciendo a los fans.
Otro punto alto fue el bajista Daniel Antonsson (ex Soilwork), quien aporta solvencia y una presencia realmente imponente.

El resto del set se compuso de “The Fatalist”, “Focus Shift”, “The Wonders At Your Feet”, "Misery's Crown" (donde Stanne mostró sus cualidades vocales al por mayor), “Punish”, “My Heaven”, “My Negation”, “Iridium”, “The Lesser Faith”, “Dream Oblivion”, “Lethe”, “Lost To Apathy”, y la arremetida final con “Therein”, “The Grandest Accusation” y “Terminus (Where Death Is Most Alive)”.

La actuación de Dark Tranquillity dejó a la gran mayoría de los espectadores conformes, y a un grupo menor, con la emoción por las nubes. Como podrá observarse, la lista de temas se nutrió de varias piezas del último trabajo, el que a nuestro entender, no está entre sus mejores. En base a ello nos ha quedado la sensación que se podría haber hecho una mejor selección; sin embargo Dark Tranquillity fué, es, y será una banda líder del estilo... y la promoción de la nueva placa seguramente está entre las prioridades del sexteto y su sello.

Cantidad de público: 450?

Una vez más, nuestro gran agradecimiento para Lucía Chiarenza y toda la gente de 4G Producciones.
 
Comentó: José María Aicardo, para OXIDO.-

viernes, 4 de junio de 2010

ANNEKE VAN GIERSBERGEN & DANNY CAVANAGH en The Roxy, 1º de junio

Martes, primer día del mes de Junio; frío en la Capital Federal. Luego de hacer la religiosa visita por el bar que cada recinto tiene en sus cercanías, me dirigí hacia las puertas del Roxy Live, en pleno Palermo.

A media hora de comenzar con el ingreso de personas, ya se podía percibir en el ambiente la ansiedad de los presentes, y la expectativa que generaba este evento único, y diferente a lo que estamos acostumbrados a presenciar: ANNEKE VAN GIERSBERGEN -de AGUA DE ANNIQUE- y DANNY CAVANAGH -de ANATHEMA-, brindando un show acústico para cuatrocientas personas por función (Recordamos que fueron dos, ambas en el mismo día!).

A las 18 hs., tal cual estaba pautado, se abren las puertas del lugar y rápidamente se produce el ingreso, sin ningún tipo de demora ni problema.
En pocos minutos, el Roxy estaba visiblemente lleno de gente “de todo tipo”: algunos adultos con remeras de ANATHEMA y THE GATHERING, otros mas jóvenes con simpáticas remeras de AGUA DE ANNIQUE, otros con trajes y corbatas -lookeados para lo que seria una gala especial-, y varios oficinistas, que al salir de sus trabajos, acudieron al lugar.

Como era de suponer, no hubo banda soporte, por lo tanto, luego de la clásica bajada de luces, siendo las 19 hs., se abre el rojo telón del lugar, dejando ver a un DANNY CAVANAGH muy entusiasmado, sacando fotos al publico y pidiendo que levantemos las manos.
El guitarrista se mostró comunicativo y alegre con la gente, actitud que fue bien recibida por los allí presentes, como sucede generalmente, y esta bien que así sea.

Conforme con sus fotos, guitarra en mano, comienza la primera de las dos controversiales funciones que estos carismáticos músicos ofrecerían en Argentina.
A partir de ese momento, los espectadores que no habíamos visto nada de las anteriores presentaciones, como para encontrarnos con la sorpresa cara a cara, pudimos notar que el show se basaba en tres actos, DANNY solo, luego ANNEKE, y luego ambos; y así fue.

Haciendo buen uso de la tecnología, grabando bases y reproduciéndolas al momento con su pedalera de efectos, DANNY comienza con los temas "Deep" y "Fragile Dreams", de ANATHEMA.

Su actuación en solitario duró unos cuarenta minutos, en los que recorrió mayormente temas de su banda, tales como los escalofriantes "Lost Control", "One Last Goodbye" y "Are You There", para finalizar con el enérgico cover de Fleetwood Mac "Big Love".

Sin mas, aparece entonces en escena ANNEKE VAN GIERSBERGEN, quien se abraza con su compañero de gira, y luego de unos chistes entre ellos y el publico, la cantante se sienta al piano... para, luego de preguntar como estábamos pasando la noche y agradecernos por haber asistido, comenzar con su repertorio.

Si hay algo que caracteriza a ANNEKE, es su simpatía para con los fans, lo demostrativa que es, y que no tiene temor de sonrojarse cuando los presentes la ovacionan.
Comenzó con el propio "Day After Yesterday", para luego seguir con el clásico de THE GATHERING "Shrink"; seguido por el hermoso y esperado "Wonder". Luego la rubia sujeta la guitarra y continúa con su set: "World", "Sunny Side Up" y el trilladísimo "My Electricity"; para cerrar su presentación (luego de mirar el reloj varias veces) con un cover de U2: "All I Want Is You".

Pasados sus cuarenta minutos, ANNEKE dice que se tomará cinco para tomar un té, aunque volvió al escenario en un poco menos de tiempo, y ya esta vez si, ya junto a DANNY CAVANAGH.

Era el momento de la noche, el show principal dentro del evento en si, estaba comenzando. Solo quedaba escuchar, ver y sentir.

El dúo se complementa de manera espectacular, tanto musical como emocionalmente, dejan notar una buena amistad entre ellos, y eso se ve reflejado sobre el escenario; y agrega una cuota de color al concierto, ejecutando chistes, riéndose y haciendo al publico participar de estos momentos constantemente.

En algunos temas, DANNY tocaba el piano, en otros la guitarra, mientras que ANNEKE cantaba, o lo acompañaba con su guitarra.
Algunos de los títulos que pasaron fueron "A Natural Disaster" -donde, una vez mas, ANNEKE se lució con su voz-, "Parisienne Moonlight", una versión inesperada del clásico "Leaves" de THE GATHERING, con DANNY en el piano y ANNEKE en la voz, "Hey Okay!", "Teardrop" (de Massive Attack), el paralizante "The Blowers Daughter" (cover de Damien Rice), para cerrar con "Jolene", de Dolly Parton.

El dúo se despide muy apresuradamente y vuelve para el único bis que escucharíamos, entre apuros y ganas de más. Dicho cierre fue con una espectacular versión de "You Learn About It", con DANNY en la guitarra.

El show terminó quince minutos mas tarde de lo pactado, y al salir vi otras centenas de personas haciendo cola para ingresar a la segunda función.

Fuimos testigos de un tipo de recital diferente, más íntimo, un tanto más emotivo, con el nudo en la garganta y la piel de gallina todo el tiempo. Realmente, altamente recomendable para quienes gustan de este tipo de espectáculos, y para quienes -como en mi caso- jamás habían asistido a uno de estas características.
Dos grandes de la escena gótica internacional, con larga trayectoria, presentando canciones durante las cuales, por momentos quedábamos sin respirar, para no cortar ese hilo de magia que unía al publico y los músicos. Sumado a eso, la buena predisposición y la interacción constante con el auditorio, el cual se mostró respetuoso durante toda la presentación, sin gritos, sin interrupciones de ningún tipo; realmente excelente!

De parte de la organización (la productora Volumen 4), se cumplieron los horarios (al menos en la primer función, que fue a la que asistí) al pie de la letra. Sin ningún contratiempo, y la gente del lugar con muy buen trato con los fanáticos. Aunque lo que no me quedó muy claro fue lo de las dos funciones. Sabemos que en primer término se anunció una sola performance, a las 21 hs., para cuatrocientos espectadores. Muchos salimos a buscar plata de donde no teníamos para asegurarnos ese lugar, maxime siendo del interior, y con las pocas entradas que habría. Luego se difunde la noticia de que se agregaba una nueva función: la de las 21 se pasaba a las 19, y la segunda seria a las 22 horas. Lo que no nos cerraba era que los músicos, tal vez en la segunda parte estarían algo cansados; de haber avisado con tiempo que concretarían dos actuaciones, los espectadores del interior podríamos haber manejado de otra manera los tiempos, a la hora de viajar y demás. Cuestiones que si bien fueron olvidadas por el gran show que brindó el dueto, nos quedó la idea dando vueltas... Pero sabemos que estas cosas suceden, y así y todo, siempre seguiremos siendo victimas de nuestros fanatismos y gustos musicales.

El momento cómico de la noche fue cuando, mientras DANNY preparaba su guitarra para tocar la que hipotéticamente seria su ultima canción, "Jolene", quiso dialogar una vez mas con el publico... y se metió en el terreno futbolístico, diciendo que le deseaba suerte a la selección argentina, pero que no estaba de acuerdo con su director técnico, sumando gesticulaciones de poco aprecio hacia el astro deportivo... lo cual desató una ola de silbidos y suaves insultos de parte de quienes estaban a favor del ex futbolista mencionado... A esto ANNEKE responde con un rápido y certero chiste acerca de Dolly Parton, quien compuso el tema que a continuación ejecutarían.

Pulgares arriba para los organizadores que este año han plagado el país con shows de diferentes estilos! Por lo pronto, vamos a seguir juntando vueltos y continuar con esta maratón, que parece no tener fin.

Comentó: Martín Mena ("Réquiem" - Martes 22 hs. FM City Rock 97.1 de Pergamino - http://fmcityrock.com.ar/), para OXIDO.
Foto: Martín Mena.-